Cerca

Y si a altas horas de la madrugada
quiero probarte,
para comprobar que
te sientas así…
 
excitada. 
 
Estirar la mano y rozarte,
mezclarnos suavemente,
saborear la dulzura de tu voz dormida,
de tu tacto
 
 
en mi piel, dormidos,
sin prisa. Lento.
 
Para terminar
con lo que nunca hemos dejado
de empezar. 
 
Resumiendo.
Que tu sitio es aquí.
O el mío allí.
Pero el uno a la vera del otro.