En mi mirada.

Me dijo que tenía una mirada intimidante. Dijo que mis ojos transmitían miedo, angustia, y a la vez confianza; dijo que tenía la mirada más bonita y desesperada que nunca había visto. Recuerdo también que la oí decir que era una persona fría porque trato de alejar a las demás personas de mí por el simple hecho de no volver a dar confianza a nadie, porque luego me decepciono. Dijo que yo en realidad era una persona sensible, pero tenía miedo de demostrarlo. Dios. Es como si hubiera visto mi vida en mis ojos. Tuve miedo, nadie nunca me había conocido tanto en tan poco tiempo. No como ella.