Mejor no sigo…

Es como si nada me importara una mierda
como si no valorara las cosas cuando van más allá de tener que pensar un poco
Hablo de ti, claro
de ti y de tu forma de hacer que se me vaya la cabeza
y las manos
y la lengua
y los ojos
y los pies
y… y no sigo porque cuando no puedo parar siempre me acaba gustando mucho
lo que sea, ya lo sabes
No hablaré de tus ojos
ni de tu forma de andar
ni de lo fuerte que respiras
ni de lo bien que besas
ni de lo mal que discutes.
No lo haré porque siento
que últimamente,
no sé hacer otra cosa.
Y cuanto más hablo o escribo sobre ti y sobre estas cosas
más quiero que te quedes
para siempre, pegadita a mis sábanas.