Las cosas que quede sin decirte

Aún recuerdo la primera vez que te vi después de dejar de ser nosotros. La sensación de nudo en la garganta, de no saber si besarte una, dos, o ninguna vez. Esa voz en mi interior que me pedía que fueran trescientasdoce.

De repente, escucharme a mí mismo diciendo “Adiós”, cuando lo que quería decir es “No te vayas” “Quédate un ratito, una vida y media” “¿No ves lo estúpidos que somos?” “Te echo de menos” “Te quierodio” “He olvidado como se duerme sin ti” y mil frases inconexas que luego tuve que ir sacándome una a una dala garganta en los días siguientes.

Recuerdo que un “Siempre dijimos que esto no nos pasaría a nosotros” se me quedó clavado en el paladar y tuve que tragármelo como se traga una pastilla, poniendo cara de asco y necesitando agua después.
O varios “¿Me vienes a buscar a la salida del trabajo?”que tuve que ir soltando en conversaciones con otras personas para que no me hicieran bola en el estómago.
Aunque lo peor fueron los “Te quiero”. Aún los sigo llevando escondidos en diferentes rincones de mi cuerpo. Porque esos no se pueden tragar, no  merecen ser escupidos y no son intercambiables, no se los puedes decir a nadie más. Y eran para ti, para nuestras noches de colores y calores. Así que, aquí están. Deberías venir a llevártelos algún día, como ese par de libros que te dejaste en mi mesilla, ese guante que habita en mi cajón y las braguitas que te robé antes de irme de tu casa.
O no.

  • osita

    Jajajaja siii

  • osita

    Espero tu llamada hoy… Solo hoy.